La Cámara de Comercio de Lima advirtió que no deben avanzar etapas del proceso electoral mientras existan irregularidades, apelaciones y cuestionamientos sin resolver que afectan la confianza en las autoridades electorales.
El país no puede continuar avanzando hacia una segunda vuelta electoral mientras existan denuncias, apelaciones e irregularidades pendientes de resolver que ponen en cuestionamiento la transparencia y legitimidad del proceso electoral, señaló la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
La institución sostuvo que construir una segunda vuelta sobre dudas, denuncias e irregularidades que aún no han sido plenamente esclarecidas por las autoridades competentes resulta “irresponsable y antidemocrático”.
Cuestionamientos a organismos electorales
La CCL expresó su preocupación por las denuncias formuladas contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), relacionadas con presuntas inconsistencias en el procesamiento de resultados, sistemas informáticos cuestionados, actas observadas, “actas fantasmas” y la denominada serie 900 000.
Asimismo, indicó que existen múltiples apelaciones y recursos aún pendientes de resolución, lo que —según la entidad— ha generado una profunda preocupación y desconfianza en un sector de la ciudadanía.
Pedido de revisión antes de la segunda vuelta
La organización empresarial remarcó que la transparencia electoral no es opcional, sino la base de toda democracia. En ese sentido, consideró indispensable que la ONPE, el JNE y la Contraloría General de la República actúen con responsabilidad para esclarecer, revisar y resolver de forma pública, técnica y transparente cada una de las denuncias antes de continuar con el proceso.
De lo contrario, advirtió, se seguirá afectando la credibilidad del sistema electoral.
Llamado a garantizar confianza en el proceso
Finalmente, la CCL sostuvo que el país necesita certeza, transparencia y confianza, y que cada voto debe ser respetado, pero también cada denuncia debe ser investigada antes de avanzar a una nueva etapa electoral, a fin de asegurar elecciones “limpias, transparentes y plenamente legítimas”.