El castigo marca un precedente en el fútbol español tras el puñetazo del arquero a un rival durante el partido.
El portero del Real Zaragoza, Andrada, fue sancionado con 13 partidos de suspensión luego de agredir a Pulido durante el encuentro ante el SD Huesca.
La acción, que se viralizó a nivel internacional, generó una fuerte reacción en el entorno futbolístico y llevó al Comité disciplinario a imponer una de las sanciones más severas de los últimos años, considerada como un precedente en el fútbol español.
Tras el incidente, el jugador ofreció disculpas públicas, mientras que el club condenó lo ocurrido y anunció que evaluará medidas internas adicionales.