En su primera visita oficial al extranjero como presidente interino, José Jerí expuso en el XVI Gabinete Binacional con Ecuador una agenda centrada en fortalecer la seguridad fronteriza, combatir el crimen organizado y mejorar el control migratorio dentro de un marco de cooperación bilateral.
El presidente de la República del Perú, José Jerí, llegó este viernes a la capital ecuatoriana para participar en el XVI Gabinete Binacional Perú–Ecuador, encuentro que marca su primer viaje oficial al exterior desde que asumió la jefatura del Estado de forma interina.
Durante la ceremonia inaugural junto a su homólogo, el presidente Daniel Noboa, Jerí subrayó la importancia de reforzar las relaciones con Ecuador mediante una agenda estratégica de cooperación que prioriza la seguridad, la lucha contra el crimen y el control de la migración.
El mandatario peruano destacó que las organizaciones criminales transnacionales, que incluyen redes vinculadas a la minería ilegal, el tráfico de armas y narcotráfico, han generado una preocupante escalada de violencia en las áreas fronterizas y afecta especialmente a las comunidades más vulnerables. Por ello, enfatizó la necesidad de ampliar las acciones conjuntas entre ambos países para desplegar operaciones coordinadas de vigilancia y respuesta.
Jerí también hizo hincapié en la importancia de fortalecer el control migratorio como herramienta para prevenir delitos como la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, promoviendo medidas que permitan un flujo migratorio ordenado y seguro para las poblaciones de ambos países.
En respuesta, Noboa coincidió en que la cooperación reforzada y el intercambio de información entre las autoridades de seguridad son claves para enfrentar los retos compartidos en la frontera común, destacando una hoja de ruta binacional que incluye 57 compromisos políticos y de desarrollo en diversas áreas como seguridad, comercio, medio ambiente e infraestructura.
La delegación peruana continuará con reuniones técnicas a lo largo de la semana para afianzar acuerdos concretos en ámbitos estratégicos que beneficien tanto a Ecuador como al Perú, consolidando así un modelo de cooperación sostenible para enfrentar los desafíos regionales.