El gremio constructor exhorta al Estado y al Congreso a asegurar la continuidad de las inversiones y evitar la ruptura de la cadena de pagos que afecta el empleo formal y la confianza empresarial.
La Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) exhortó al Gobierno y al Congreso de la República a garantizar una gestión responsable y previsible del presupuesto público destinado a infraestructura, advirtiendo que la mala ejecución y la falta de recursos vienen generando graves impactos en la continuidad de obras y en la sostenibilidad de las empresas contratistas.
El gremio señaló que, según informes de la Contraloría General de la República, la falta de recursos financieros representa el 21,3% de las causas de paralización de obras públicas a nivel nacional. Además, alertó sobre los retrasos en el pago de valorizaciones y liquidaciones, lo que interrumpe la cadena de pagos, pone en riesgo el empleo formal y deteriora la confianza entre el Estado y el sector privado.
CAPECO también demandó fortalecer la integridad y transparencia en el manejo de fondos públicos, rechazando cualquier acto de dilación o corrupción, tanto en el sector público como en el privado. Asimismo, pidió revisar las disposiciones del Reglamento de la Ley de Contrataciones que exigen certificaciones exclusivamente internacionales para ingenieros, al considerar que estas medidas discriminan a profesionales peruanos y favorecen desproporcionadamente a empresas extranjeras.
Otro punto de preocupación es la incorporación de los convenios gobierno a gobierno y los encargos a organismos internacionales en la nueva Ley de Contrataciones Públicas, los cuales —según el gremio— limitan la participación de empresas y profesionales nacionales. CAPECO precisó que este tipo de mecanismos solo deberían aplicarse cuando existan obras de alta complejidad técnica que justifiquen su uso.
Finalmente, el gremio subrayó que una gestión presupuestal eficiente y predecible es esencial para asegurar la continuidad de las inversiones, proteger la cadena de pagos y fortalecer la confianza en la reactivación económica del país.