La rectora Patricia Stuart anunció que la institución volverá a aplicar evaluaciones parciales y finales escritas para fortalecer habilidades como la comprensión lectora, el análisis y el pensamiento crítico, sin dejar de lado el uso responsable de las nuevas tecnologías.
La Universidad de Lima prevé retomar los exámenes parciales y finales escritos con lápiz y borrador a partir de 2027, como parte de su respuesta a los desafíos que plantea la inteligencia artificial (IA) en la educación superior.
El anuncio fue realizado por Patricia Stuart, rectora de la casa de estudios, quien explicó que el avance de estas herramientas obliga a las universidades a replantear sus métodos de enseñanza y evaluación. La intención no es prohibir la tecnología, sino establecer criterios claros para su utilización y garantizar que los estudiantes desarrollen sus propias capacidades.
“¿Por qué vamos a negar la realidad? La IA nos está retando”, señaló Stuart en una entrevista con el programa Líderes sin guion, difundida por Gestión.
El desafío de evaluar en la era de la IA
La rectora sostuvo que el uso de herramientas digitales debe acompañarse de una formación que permita a los estudiantes comprender, analizar y cuestionar la información, en lugar de delegar por completo estas tareas a sistemas automatizados.
En esa línea, la universidad implementó un Centro de Inteligencia Artificial Responsable, orientado a trabajar en aspectos relacionados con la responsabilidad y la didáctica. La iniciativa busca establecer pautas sobre cuándo y cómo pueden incorporarse estas herramientas al proceso educativo.
Stuart comparó este cambio con la incorporación de programas informáticos en la enseñanza de distintas disciplinas. Según explicó, tecnologías que en algún momento generaron resistencia hoy forman parte de la formación profesional, por lo que el reto consiste en aprender a utilizarlas adecuadamente.
El retorno a las evaluaciones escritas busca que los estudiantes demuestren sus conocimientos sin depender de la asistencia de herramientas digitales durante los exámenes parciales y finales.
La universidad también evalúa nuevas carreras
Durante la entrevista, Stuart indicó que la Universidad de Lima cuenta actualmente con 14 carreras y analiza la posibilidad de incorporar dos programas adicionales, a partir de estudios de mercado que permitan evaluar su demanda y sostenibilidad.
La institución también avanza en sus planes de expansión académica mediante el desarrollo de un nuevo complejo universitario. Asimismo, adquirió 15 hectáreas cerca del puerto de Chancay, una zona en la que evalúa oportunidades educativas vinculadas al crecimiento de la actividad económica y las necesidades profesionales de Lima norte.
La estrategia apunta a ampliar su oferta de manera planificada, tomando en cuenta tanto los cambios tecnológicos como las nuevas demandas del mercado laboral.
Formación profesional más allá de la tecnología
La decisión de recuperar los exámenes escritos refleja uno de los debates actuales de la educación superior: cómo aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial sin descuidar las competencias fundamentales para el aprendizaje.
Para la Universidad de Lima, el desafío será integrar las nuevas herramientas en la formación académica y, al mismo tiempo, asegurar que los estudiantes desarrollen autonomía, capacidad de análisis y pensamiento crítico.