El ENFEN mantiene la alerta por El Niño Costero y estima una probabilidad de al menos 62% de que alcance una magnitud extraordinaria entre setiembre de 2026 y enero de 2027.
El Ministerio de Salud (Minsa) viene reforzando las medidas de prevención frente a enfermedades asociadas a las lluvias y al aumento de temperaturas. Solo entre enero y mayo de 2026, el sector inspeccionó más de 4,6 millones de viviendas para identificar y eliminar criaderos del mosquito transmisor del dengue. Esto se debe a que las condiciones ambientales pueden favorecer la aparición de dengue, leptospirosis y enfermedades diarreicas, por lo que reconocer sus principales riesgos permite actuar antes de que los casos se agraven.
“Las lluvias, las inundaciones y el incremento de la temperatura pueden modificar las condiciones sanitarias de una comunidad. El agua acumulada favorece la reproducción de mosquitos, mientras que el contacto con agua contaminada puede incrementar el riesgo de infecciones como la leptospirosis. Por ello, la prevención debe empezar en el hogar, con medidas sencillas y vigilancia de cualquier síntoma que pueda requerir atención médica”, señala Patricia Basurto, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma del Perú.
En esa línea, en los primeros meses del año, el Minsa emitió una alerta epidemiológica por el aumento del riesgo de leptospirosis, una infección que puede transmitirse por el contacto con agua contaminada, asociada a las lluvias intensas, y notificó 841 casos hasta la semana epidemiológica 9. Ante ello, la doctora menciona cuáles son las principales enfermedades que pueden aumentar y cómo prevenirlas:
- Dengue: eliminar recipientes donde pueda acumularse agua, mantener los depósitos de agua correctamente tapados y permitir el ingreso del personal de salud durante las campañas de control vectorial. Ante fiebre, dolor intenso de cabeza, dolor muscular o malestar, evitar la automedicación y acudir a un establecimiento de salud.
- Leptospirosis: evitar el contacto con agua estancada o de inundaciones y utilizar botas de jebe si la exposición es inevitable. También se recomienda consumir agua hervida y mantener los alimentos protegidos. Fiebre, dolor muscular intenso, dolor de cabeza, náuseas, vómitos o enrojecimiento de los ojos requieren evaluación médica.
- Enfermedades diarreicas agudas: consumir agua segura, lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de usar el baño, y desechar alimentos que hayan tenido contacto con agua de inundación. Si aparecen diarreas frecuentes, sangre o moco en las heces, vómitos o signos de deshidratación, se debe acudir a un establecimiento de salud.
“Además de eliminar criaderos y evitar el contacto con aguas contaminadas, es importante no minimizar síntomas como fiebre persistente, vómitos, diarrea o dolor muscular intenso. Estas enfermedades pueden compartir algunas manifestaciones iniciales, por lo que intentar tratarlas por cuenta propia puede retrasar el diagnóstico y la atención adecuada. La población debe recurrir a los servicios de salud cuando aparezcan signos de alarma”, agrega Basurto.
La continuidad de El Niño costero mantiene la necesidad de reforzar la prevención durante los próximos meses. El ENFEN señala que el evento podría prolongarse hasta el verano de 2027, mientras que el Minsa mantiene acciones de vigilancia y control frente a los riesgos sanitarios asociados a las lluvias.