Un especialista advirtió que un evento de El Niño de gran intensidad podría comprometer el abastecimiento de agua potable en Lima y generar un escenario crítico para la capital.
La posibilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una fuerte intensidad mantiene la preocupación por sus efectos sobre los recursos hídricos del país. En Lima, una de las principales alertas está relacionada con el abastecimiento de agua potable y la capacidad de la capital para enfrentar un escenario climático adverso.
De acuerdo con la advertencia de un especialista, un fenómeno de gran intensidad podría generar condiciones que dificulten la disponibilidad de agua para Lima, una ciudad que depende en buena medida de fuentes superficiales y de la regulación de sus principales sistemas de almacenamiento.
El impacto de El Niño no se limita a las lluvias o al incremento de las temperaturas. Las alteraciones en el comportamiento de las precipitaciones pueden modificar el volumen de agua disponible en las cuencas y afectar la planificación del abastecimiento durante los meses siguientes.
Para Lima, este escenario representa un desafío debido a la alta demanda de agua de una población que supera los millones de habitantes. A ello se suma la necesidad de garantizar el suministro para hogares, comercios, industrias y servicios esenciales.
Riesgo para el abastecimiento
En caso de que las condiciones climáticas sean particularmente intensas, las autoridades deberán fortalecer las medidas de prevención y monitoreo de los recursos hídricos. La planificación anticipada resulta fundamental para reducir el impacto de una eventual disminución en la disponibilidad del recurso.
El llamado también alcanza a la población, que puede contribuir mediante un uso responsable del agua, evitando desperdicios y adoptando medidas de ahorro en las actividades cotidianas.
El escenario vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mejorar la infraestructura hídrica de Lima y fortalecer las estrategias destinadas a garantizar el abastecimiento durante periodos de emergencia climática.
Asimismo, los especialistas consideran importante mantener un seguimiento permanente de la evolución del fenómeno y de los pronósticos meteorológicos, debido a que la intensidad y las características de El Niño pueden variar.
Mientras las autoridades evalúan los posibles escenarios, la recomendación es no esperar a que se produzca una emergencia para adoptar medidas de prevención. El uso eficiente del agua y la preparación de los sistemas de abastecimiento serán claves para reducir los riesgos que podría generar un fenómeno de gran intensidad.