Los ciberdelincuentes utilizan inteligencia artificial para crear perfiles, fotografías, audios y videollamadas capaces de generar confianza en sus víctimas.
En el Perú, los delitos informáticos siguen en aumento. Según la Dirección de Investigación de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional del Perú , hasta mayo de 2026 se contabilizaron 21.000 denuncias por delitos informáticos. Frente a este panorama, el Centro Nacional de Seguridad Digital (CNSD ) también alertó sobre el incremento de las llamadas “estafas de amor”, una modalidad en la que los delincuentes establecen vínculos afectivos con sus objetivos para obtener recursos económicos o información personal.
“Las estafas románticas han evolucionado rápidamente con la llegada de la inteligencia artificial. Ahora los delincuentes pueden construir identidades digitales muy convincentes, realizar videollamadas falsas y producir contenido personalizado que refuerza el vínculo emocional con quienes buscan engañar. Esto hace que reconocer el fraude sea mucho más complejo que hace algunos años”, explica Víctor Gutiérrez, especialista en seguridad digital de Intecnia Corp, Country Partner de Bitdefender en Perú.
Estas estafas representan una evolución de los tradicionales fraudes sentimentales. Mientras antes los atacantes recurrían principalmente a fotografías robadas o cuentas ficticias, hoy disponen de sistemas que permiten fabricar rostros, voces y videos con un alto nivel de realismo.
El objetivo es desarrollar una relación de confianza durante semanas o incluso meses a través de conversaciones constantes, muestras de afecto y encuentros virtuales aparentemente auténticos. Los ciberdelincuentes buscan consolidar un vínculo antes de empezar a pedir dinero o datos sensibles, bajo excusas relacionadas a una emergencia médica, dificultades para viajar, problemas legales o supuestas oportunidades de inversión.
“Uno de los aspectos más preocupantes es que las videollamadas, que durante mucho tiempo fueron consideradas una herramienta para comprobar quién estaba al otro lado de la pantalla, también pueden ser manipuladas mediante tecnología deepfake. Una recreación convincente del rostro o la voz puede reducir las señales que normalmente permitirían sospechar de un perfil fraudulento”, detalla el especialista.
Señales para identificar un fraude romántico impulsado por IA
- Se busca establecer una conexión afectiva en un periodo inusualmente corto.
- Existen constantes excusas para evitar encuentros presenciales.
- Los videos o llamadas presentan desajustes entre el movimiento de los labios y el sonido, gestos poco naturales o cambios extraños en la iluminación.
- Se intenta trasladar rápidamente la conversación hacia servicios de mensajería privada.
- Se solicita mantener el vínculo en secreto frente a familiares o amigos.
Ante estas situaciones, se aconseja comprobar los datos del interlocutor mediante distintos canales, realizar búsquedas inversas de fotografías cuando existan dudas y desconfiar de historias que avanzan a gran velocidad. También es importante evitar transferencias o compartir información financiera con alguien cuya identidad no haya podido ser comprobada.
“La inteligencia artificial seguirá evolucionando y, con ello, también las estrategias de los ciberdelincuentes. La mejor defensa consiste en combinar herramientas de protección digital con una actitud crítica frente a las interacciones en línea. Cuando una conversación apela constantemente a las emociones y termina derivando en solicitudes económicas, lo recomendable es detenerse, verificar la información y no actuar bajo presión”, concluye Gutiérrez.