Gobernanza de IA: el desafío es decidir quién controla cuándo la tecnología comienza a actuar

Fernando Benavides, gerente de Ennovate y socio de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial, advierte que la expansión de agentes autónomos obliga a las empresas a definir responsabilidades, límites y mecanismos de supervisión.

La inteligencia artificial (IA) avanza dentro de las empresas a una velocidad superior a la capacidad de muchas organizaciones para establecer mecanismos de control. El World Economic Forum (WEF) señala que menos del 1% de las organizaciones ha implementado plenamente prácticas de IA responsable, mientras que el 86% de los empleadores espera que la IA transforme sus negocios hacia 2030.

En este escenario, Fernando Benavides, gerente de Ennovate y socio de la Cámara Chilena de Inteligencia Artificial, sostiene que la gobernanza debe convertirse en una capacidad estratégica y no limitarse al cumplimiento normativo. La pregunta central, plantea, es quién autoriza a un sistema, qué datos puede utilizar, qué decisiones puede ejecutar y quién responde cuando se produce un error.

El desafío aumenta con los agentes de IA, capaces de ejecutar tareas y procesos con distintos niveles de autonomía. Según el WEF, el 82% de los ejecutivos prevé adoptar agentes de IA durante los próximos uno a tres años, aunque muchas organizaciones todavía no cuentan con mecanismos maduros para evaluarlos y gobernarlos.

Benavides propone implementar un Centro de Excelencia y Gobernanza de IA (AI CoE) que reúna a las áreas de negocio, tecnología, datos, seguridad, legal y gestión de personas. Su función sería identificar oportunidades, priorizar casos de uso, establecer estándares, evaluar riesgos y determinar cuándo una iniciativa está preparada para escalar.

La gobernanza también debe contemplar trazabilidad, niveles de autonomía y supervisión humana. El WEF recomienda que las decisiones de los agentes queden registradas, que sus recomendaciones puedan rastrearse y que existan mecanismos de escalamiento hacia personas cuando sea necesario.

En esta ruta, la norma ISO/IEC 42001 ofrece un marco internacional para establecer, mantener y mejorar sistemas de gestión de IA, incluyendo evaluación de riesgos, transparencia, responsabilidad y seguimiento continuo.

Así, el desafío para las empresas en 2026 ya no consiste únicamente en preguntarse cómo utilizar más IA, sino cómo ampliar su autonomía sin perder el control. La gobernanza, concluye Benavides, puede convertirse precisamente en el mecanismo que permita innovar con mayor confianza y transformar experimentos tecnológicos en capacidades reales de negocio.

Compartir:

Relacionado

Los peruanos son fieles a la radio: escuchan en promedio cerca de 11 horas a la semana

El Noticiero

Motorola presenta en Perú un nuevo portafolio de accesorios para ofrecer un ecosistema completo de productos

El Noticiero

Congreso aprueba dictamen que fortalece el cumplimiento de la cuota laboral de las personas con discapacidad en el sector público y privado

El Noticiero