Por primera vez desde su incorporación, el buque multipropósito de la Marina de Guerra del Perú BAP Paita participa en un despliegue operativo junto a cadetes navales en el marco del crucero de instrucción Vilit-Vilita 2026, fortaleciendo tanto la formación profesional de los futuros oficiales como la presencia naval en el litoral peruano.
La Marina de Guerra del Perú inició el crucero de instrucción al litoral denominado Vilit-Vilita 2026, en el que cadetes de la Escuela Naval del Perú y alumnos del Instituto de Educación Superior Tecnológico Público Naval (CITEN) participan activamente junto a diversas unidades navales. Esta misión formativa, que comenzó el 30 de enero, también representa el primer despliegue operativo del buque multipropósito AMP-157 BAP Paita, incorporado recientemente a la fuerza naval peruana.
El viaje abarca diferentes zonas operativas entre el Puerto de San Juan de Marcona (Ica) y el Puerto de Paita (Piura). Durante la travesía, los cadetes adquirirán experiencia en tareas propias de la guerra naval, interactuarán con sistemas, departamentos y tripulaciones de las unidades participantes, y realizarán actividades protocolares y de acercamiento con poblaciones costeras.
La inclusión del BAP Paita en este ejercicio permite a la tripulación afianzar su familiaridad con la nueva plataforma y aplicar de manera práctica los conocimientos técnicos obtenidos en su formación, lo que refuerza las capacidades de interoperabilidad y trabajo en equipo dentro de la Armada.
Además del Paita, la instrucción cuenta con otras unidades de superficie, submarinos, guardacostas, medios aeronavales, vehículos anfibios y personal especializado, incluidos infantes de marina, buzos y operadores especiales. Este entorno diverso ofrece a los cadetes una formación integral que abarca desde navegación y maniobras marítimas hasta operaciones tácticas y coordinación entre diferentes componentes de la fuerza naval.
La Marina de Guerra del Perú considera que este tipo de cruceros es fundamental para consolidar la formación profesional de sus futuros oficiales, promover el liderazgo y la toma de decisiones bajo condiciones operativas reales, y fortalecer la presencia naval en las costas del país, además de estrechar vínculos con las comunidades visitadas durante el itinerario.
El viaje de instrucción, que se extenderá hasta el 12 de febrero de 2026, marca un hito para la Armada peruana al combinar la formación educativa de sus cadetes con un despliegue operativo real que beneficiará tanto a los alumnos como a las capacidades de la institución.