El presidente de Estados Unidos aseguró que la salida del poder del gobierno venezolano debilitó de forma decisiva a La Habana, a la que calificó como “aislada y sin respaldo regional”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el régimen cubano atraviesa su momento más crítico en décadas y que se encuentra “listo para caer”, tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela. Según Trump, el cambio político en Caracas ha tenido un impacto directo en la estabilidad del gobierno cubano, históricamente dependiente del apoyo económico y energético venezolano.
Durante sus declaraciones, el mandatario estadounidense sostuvo que la caída del gobierno de Maduro representa un golpe estratégico para La Habana, al dejarla sin uno de sus principales aliados regionales. Trump señaló que esta nueva coyuntura evidencia el debilitamiento del bloque político que, a su juicio, sostenía a los regímenes autoritarios en América Latina.
Asimismo, afirmó que Estados Unidos continuará presionando para promover “libertad y democracia” en la región, insistiendo en que el escenario actual abre una oportunidad para cambios profundos en Cuba. No obstante, desde La Habana, autoridades cubanas no han respondido oficialmente a estas declaraciones, mientras analistas internacionales advierten que el futuro político del país dependerá de múltiples factores internos y externos.
Las declaraciones de Trump se dan en un contexto de reconfiguración geopolítica regional, marcado por la crisis venezolana y el reposicionamiento de Estados Unidos frente a los gobiernos de Cuba y otros países aliados al chavismo.