El MTC plantea desviar recorridos hacia zonas más protegidas para evitar ataques contra choferes y pasajeros en medio del avance del crimen.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) aprobó la implementación de rutas provisionales y seguras en el transporte público como parte de una estrategia para enfrentar la extorsión y la criminalidad que golpea al sector.
La medida busca evitar la paralización del servicio y proteger tanto a conductores como a usuarios frente a delitos como el sicariato y el cobro de cupos, que se han incrementado en los últimos meses.
Según las disposiciones, se podrán establecer rutas temporales en zonas consideradas de alto riesgo, priorizando trayectos donde exista mayor presencia policial y condiciones de seguridad.
Además, el plan contempla la evaluación y certificación de rutas seguras, así como la coordinación con la Policía para identificar áreas peligrosas y garantizar una respuesta más rápida ante emergencias.
Estas acciones forman parte de un paquete más amplio del Gobierno para combatir la extorsión en el transporte, que incluye medidas como patrullaje focalizado, uso de tecnología de vigilancia y mecanismos de protección para los trabajadores del sector.
El objetivo es mantener operativa la movilidad urbana sin exponer la vida de miles de conductores que diariamente enfrentan amenazas, en un contexto donde la inseguridad se ha convertido en uno de los principales problemas del país.