El fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez, lanzó fuertes críticas contra el trabajo de los equipos especiales del Ministerio Público, asegurando que durante los últimos años se “tergiversó la verdadera función fiscal” al priorizar intereses políticos y mediáticos sobre la imparcialidad de la justicia.
En declaraciones a la prensa, Gálvez sostuvo que su gestión busca recuperar la independencia del Ministerio Público, señalando que en los casos más emblemáticos de corrupción, las investigaciones habrían sido utilizadas con fines ajenos a la justicia.
“La función del fiscal es investigar con objetividad, no prestarse a intereses políticos ni mediáticos. Eso se perdió con los equipos especiales”, afirmó.
Contexto y repercusiones
El pronunciamiento se da en medio de un clima de desconfianza ciudadana hacia las instituciones judiciales, en el que varios sectores cuestionan el manejo de procesos relacionados a casos de corrupción de alto nivel.
Diversos analistas señalan que las declaraciones de Gálvez podrían reconfigurar el debate interno dentro del Ministerio Público, pues implican un cuestionamiento directo al modelo de investigación con equipos especializados que, en los últimos años, lideraron casos vinculados a Odebrecht, altos funcionarios y partidos políticos.
Mientras tanto, organizaciones civiles y observadores del sistema de justicia advierten que cualquier intento de desmantelar o debilitar estos equipos debe ser evaluado con cautela, ya que podría impactar en la lucha contra la corrupción.
Conclusión
Gálvez reiteró que su prioridad será garantizar un Ministerio Público “transparente, independiente y al servicio del pueblo”, aunque sus críticas han generado divisiones internas que podrían marcar un nuevo capítulo en la pugna dentro de la Fiscalía de la Nación.