La Policía Nacional del Perú (PNP) confirmó la detención de los suboficiales Luis Magallanes y Omar Saavedra, señalados como presuntos responsables del asesinato de Eduardo Ruiz, joven que perdió la vida durante las protestas registradas en Lima Metropolitana a inicios de la semana.
De acuerdo con el parte oficial, ambos agentes habrían participado en el operativo en el que el manifestante fue herido mortalmente. La captura se produjo tras la recopilación de pruebas audiovisuales y pericias balísticas que vincularían directamente a los suboficiales con el hecho.
El comandante general de la PNP informó que Magallanes y Saavedra fueron separados de sus funciones de manera inmediata y puestos a disposición del Ministerio Público, mientras continúa el proceso de investigación. “No permitiremos actos que manchen el uniforme policial ni la imagen institucional”, señaló.
Por su parte, el presidente del Consejo de Ministros expresó su rechazo a lo sucedido y anunció que el Gobierno exigirá sanciones ejemplares en caso de confirmarse la responsabilidad de los agentes. “No habrá impunidad. La justicia debe prevalecer, caiga quien caiga”, declaró el premier durante una conferencia de prensa.
La familia de Eduardo Ruiz exigió que el caso no quede impune y demandó una investigación transparente. Colectivos de derechos humanos también se pronunciaron, alertando sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de efectivos policiales durante las manifestaciones.
Este hecho ha generado una fuerte crisis de credibilidad dentro de la institución policial y un nuevo debate sobre la necesidad de reformas estructurales que garanticen el respeto a los derechos ciudadanos durante las protestas sociales.
El Ministerio del Interior y la Defensoría del Pueblo vienen coordinando acciones para supervisar el proceso y asegurar que se respeten los protocolos judiciales. Mientras tanto, la ciudadanía exige respuestas concretas y justicia para Eduardo Ruiz.