La PNP investiga el caso como un posible ajuste de cuentas.
Tres personas fueron asesinadas a tiros frente a la discoteca “El Gato Negro”, ubicada en la segunda cuadra del jirón Wiracocha, en San Juan de Lurigancho. Entre las víctimas se encontraba el propietario, Saúl Ernesto Cayllahua Quispe, de 43 años, a quien los sicarios le dispararon en la cabeza; junto a él murieron su administrador, Braulio Víctor Asensios Collados, de 29 años, y el sonidista, Humberto Percy Rodríguez Huamán, de 49. Testigos y cámaras de seguridad registraron el momento del ataque, varios disparos, pánico y la rápida huida de los atacantes en motocicletas.
La Policía Nacional del Perú investiga el caso como un posible ajuste de cuentas, ya que, en junio del 2024, Cayllahua había sido detenido junto a 14 ciudadanos venezolanos durante un operativo policial en uno de sus locales, donde se incautó drogas y armas, y permaneció en prisión varios meses antes de ser liberado.
La División de Investigación Criminal de SJL lidera las indagaciones, recolectando grabaciones de cámaras y activando el “Plan Cerco” junto a unidades de inteligencia y criminalística para dar con los responsables. Este brutal crimen ha generado gran conmoción entre la población, que teme la escalada del sicariato en su entorno, y exige una respuesta más firme y efectiva por parte de las autoridades.
Sofía Quispe Quichíz