Una charla reglamentaria con árbitros se convirtió en un enfrentamiento con el técnico del Atlético de Madrid.
El pasado viernes, la UEFA visitó al Atlético de Madrid en Majadahonda para repasar las novedades reglamentarias de la temporada. Sin embargo, la sesión se tornó tensa cuando Diego Pablo Simeone reclamó explicaciones sobre el polémico penalti anulado a Julián Álvarez la temporada pasada, jugada que incluso llevó a la IFAB a emitir una aclaración oficial.
Carlos Velasco Carballo, responsable de la delegación arbitral, rechazó la petición, asegurando que el material preparado era suficiente. Simeone no dudó en expresar su indignación: “Siento vergüenza. Vergüenza”, y abandonó la sala para dirigir el entrenamiento.
Aunque no mencionó el incidente en la rueda de prensa posterior, el episodio dejó un ambiente de incomprensión en el vestuario y evidencia la creciente tensión entre el Atlético y el estamento arbitral europeo.