La entidad meteorológica advierte que la región seguirá bajo el impacto de tormentas eléctricas, granizo e intensas precipitaciones que podrían generar inundaciones y deslizamientos.
La ciudad de Arequipa y su zona metropolitana continuarán bajo el impacto de lluvias intensas hasta el lunes 23 de febrero, según informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). La entidad emitió un aviso de nivel alerta meteorológica por precipitaciones fuertes, indicando que las condiciones climáticas adversas persistirán en la región sur del país.
De acuerdo con los pronósticos más recientes, las lluvias estarán acompañadas de tormentas eléctricas, ráfagas de viento moderadas y episodios de granizo, principalmente en áreas altoandinas y zonas cercanas a las quebradas, donde el riesgo de desbordes e inundaciones es mayor. Las precipitaciones podrían superar los valores normales para esta época del año, generando acumulados significativos en cortos periodos de tiempo.
Senamhi explicó que este patrón climático está asociado a la interacción de sistemas atmosféricos que favorecen un aumento de la humedad y la inestabilidad en la atmósfera, particularmente en las partes altas de Arequipa, Caylloma y las provincias colindantes. Por ello, se espera que las lluvias no solo afecten la zona urbana sino también zonas rurales y vías de comunicación.
Las autoridades locales y los organismos de gestión del riesgo de desastres han sido notificados sobre esta alerta, con el fin de activar medidas preventivas y garantizar la seguridad de la población. Entre las recomendaciones se encuentran evitar cruzar ríos o quebradas crecidas, retirar objetos sueltos de los techos, reforzar muros de contención y prepararse ante posibles cortes de energía o deslizamientos en carreteras rurales.
Asimismo, se pidió a los agricultores y ganaderos tomar precauciones con sus cultivos y animales, ya que las precipitaciones intensas y las tormentas eléctricas pueden afectar los campos de cultivo y la infraestructura agraria.
Senamhi mantiene un monitoreo constante del comportamiento de los sistemas meteorológicos y emitirá actualizaciones conforme la situación evolucione en los próximos días, en coordinación con las autoridades regionales y locales para reforzar la respuesta ante posibles emergencias.