El candidato de izquierda planteó otorgar indultos y amnistías a procesados por el contexto político posterior al 7 de diciembre de 2022, generando controversia en plena campaña electoral.
El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, generó polémica al afirmar que, de llegar al poder, promoverá la liberación del expresidente Pedro Castillo, así como de Walter Aduviri y Guillermo Bermejo.
Durante declaraciones a medios, el postulante sostuvo que utilizaría mecanismos como el indulto presidencial y la amnistía para beneficiar a quienes considera “perseguidos” por el sistema judicial tras la crisis política iniciada en diciembre de 2022.
“Ese pueblo será el que le dé libertad al presidente (Pedro Castillo)… otorgando la gracia presidencial y amnistía para todos los encausados”, afirmó.
Sánchez cuestionó duramente al sistema de justicia peruano, calificándolo como “anómalo” y señalando que su propuesta busca restablecer la democracia y la institucionalidad desde la voluntad popular.
La propuesta se enmarca en el contexto posterior al intento de autogolpe de Estado del 7 de diciembre de 2022, tras el cual Pedro Castillo fue destituido y detenido luego de anunciar la disolución del Congreso y la intervención de instituciones del Estado.
Asimismo, el candidato vinculó su planteamiento con las protestas sociales ocurridas en el sur del país, asegurando que existe una deuda de justicia con las víctimas y sus familiares.
No es la primera vez que Sánchez plantea este tipo de medidas. En meses anteriores ya había manifestado su disposición a indultar a Castillo como una forma de “pacificar el país”, en medio de un escenario político marcado por la polarización.
Las declaraciones han generado debate en la esfera política y jurídica, debido a que el uso de indultos y amnistías en casos de alta relevancia podría tener implicancias en la independencia de poderes y en la lucha contra la impunidad.