Segismundo León Velasco, juez supremo provisional que resolvió —en tiempo récord y de madrugada— la suspensión de la exfiscal de la Nación Patricia Benavides, dejó sorpresivamente su puesto en la Corte Suprema y regresó a su cargo anterior en una sala superior de Lima.
La noticia fue confirmada por el portal Infobae, que detalló que el magistrado presentó su solicitud de retorno el 18 de julio, siendo aceptada el 24 de julio por la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello. Al día siguiente, Edhin Campos Barranzuela asumió como su reemplazo.
El contexto es clave:
León Velasco había sido designado como juez supremo provisional solo para cubrir vacancias temporales. Sin embargo, en un momento decisivo, fue quien resolvió la medida solicitada por la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, para suspender a Benavides, luego de que los jueces titulares Juan Carlos Checkley (inhibido) y Saúl Peña Farfán (ausente) no pudieran intervenir.
La resolución, emitida la madrugada del 25 de junio, ha sido apelada y está siendo evaluada por la Autoridad de Control del PJ.
Críticas a su imparcialidad
León Velasco es miembro de la Asociación de Jueces para la Justicia y la Democracia (Jusdem), organización que emitió pronunciamientos públicos en contra de Benavides. Además, había recibido capacitaciones por parte del Instituto de Defensa Legal (IDL), ONG que hizo campaña activa por la suspensión de la exfiscal. A pesar de ello, no se inhibió del proceso.
La falta de transparencia sobre los motivos reales de su renuncia y su vinculación con actores críticos de Benavides genera preocupación sobre los estándares de imparcialidad y legitimidad en el sistema judicial peruano.