Tras consolidarse como referente en Lima, Don Tito proyecta crecer en provincias y explorar mercados internacionales donde el pollo a la brasa peruano ya es reconocido.
La pollería Don Tito, fundada en 1984 en San Borja por Alberto Fiorini, se ha convertido en un ícono del pollo a la brasa en Perú. Con locales en distritos como San Borja, Surco, La Molina, Miraflores, San Miguel y Magdalena del Mar, además de dark kitchens para delivery, la marca ha mantenido su prestigio gracias a una receta inalterada y un fuerte compromiso con la calidad y la inclusión laboral.
Ahora, la empresa busca dar un nuevo paso: expandirse más allá de Lima. Según su plan estratégico, Don Tito evalúa un modelo de franquicias que le permita ingresar a mercados regionales como Arequipa, Trujillo y Cusco, donde la demanda por pollo a la brasa es creciente. A nivel internacional, la marca observa con interés países donde el plato peruano ya ha ganado terreno, como Estados Unidos, Chile, España y Japón, siguiendo la ruta de otras cadenas que han logrado posicionarse en el extranjero.
El auge del pollo a la brasa respalda esta estrategia: en Perú se consumen más de 160 millones de pollos a la brasa al año, y el sector genera alrededor de 460,000 empleos directos e indirectos. Con cerca de 13,000 pollerías en todo el país, Lima concentra la mayor parte, pero la expansión hacia provincias y mercados internacionales representa una oportunidad de crecimiento sostenido.
Don Tito, elegido en 2025 como la Mejor Pollería de Lima en los Premios Somos, busca consolidar su liderazgo y convertirse en embajador del pollo a la brasa peruano en nuevos destinos. La decisión final sobre los mercados de expansión se anunciará en los próximos meses, tras concluir los estudios de viabilidad y alianzas estratégicas.