Más de 800 mil soles en equipos médicos fueron robados del Hospital Santa Rosa. Familias denuncian que no pueden realizarse diagnósticos urgentes, mientras las autoridades aún no esclarecen lo ocurrido.
Indignación en Piura. La pérdida de dos equipos esenciales para la atención médica en el Hospital Santa Rosa ha generado un grave perjuicio a cientos de pacientes que, desde hace semanas, no pueden acceder a procedimientos de diagnóstico vitales como endoscopías y colonoscopías. El robo de estos equipos, valorizados en más de 800 mil soles, fue denunciado por el propio director del hospital, el Dr. Óscar Requena.
Según detalló el médico especialista Luis Ochoa Gutiérrez, lo sustraído incluye dos cañas de gastroscopía y colonoscopía, herramientas fundamentales para detectar enfermedades graves como el cáncer de colon y de estómago. La ausencia de estos instrumentos ha paralizado totalmente los estudios digestivos en el hospital.
Una de las voces más crudas sobre las consecuencias del robo es la de Roxana Sernaqué, hija de una paciente de 59 años que requiere hemodiálisis y ahora no puede ser diagnosticada ante una sospecha de hemorragia interna. “La doctora me dijo que averigüe el costo de una colonoscopía en la clínica Santa Emilia, pero por lo que me dicen, es carísimo. No sé qué vamos a hacer”, expresó en entrevista con RPP.
A pesar de la gravedad del hecho, hasta el momento no hay información clara sobre el avance de las investigaciones ni pronunciamiento oficial por parte de las autoridades del hospital. La familia de la paciente, al igual que muchas otras, se ve obligada a evaluar opciones privadas cuyo costo supera su capacidad económica.
El exdirector del hospital, Raúl Gonzales, también lamentó profundamente el hecho, calificándolo como un posible “robo por encargo”. “Era el sexto mejor equipo a nivel nacional. Lo adquirimos en 2022 debido al aumento de pacientes. Esto es un atentado contra la salud pública”, sostuvo.
De forma aún más alarmante, el doctor Ochoa reveló que los equipos acababan de regresar de un mantenimiento que duró seis meses, y fueron robados poco después. “Ya no podemos hacer ningún tipo de diagnóstico porque no tenemos los equipos”, denunció en declaraciones recogidas por Temis Perú.
El caso expone no solo la fragilidad del sistema sanitario regional, sino también la falta de transparencia institucional en una situación que afecta directamente la vida de miles de piuranos.