Gremios artesanales activan el rastreo satelital en sus embarcaciones para enfrentar la pesca ilegal y exigir que las flotas extranjeras también cumplan las reglas.
Ante el avance de embarcaciones extranjeras que operan irregularmente cerca del mar territorial peruano, pescadores artesanales instalan rastreo satelital para proteger su recurso, exigir reglas iguales y reforzar la seguridad en altamar.
El calamar gigante, también conocido como pota, es el principal recurso pesquero de consumo humano en Perú. Genera más de 750 millones de dólares en exportaciones y abastece el mercado interno con 45 millones de kilos al año. Sin embargo, su disponibilidad viene decayendo en medio del avance de flotas extranjeras —principalmente chinas— que operan sin mayor control cerca y dentro de las 200 millas peruanas.
Frente a esta amenaza, la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal (Sonapescal) ha lanzado la campaña “SISESAT para todos”, con la que busca implementar tecnología satelital en todas las embarcaciones artesanales. El sistema, operado por el Ministerio de la Producción (Produce), permite rastrear en tiempo real la ubicación de las naves, facilitando el control de pesca y la seguridad de las tripulaciones.
“Este es un hito importante para la pesca artesanal. Si nosotros cumplimos con la norma, los barcos extranjeros también deben hacerlo”, afirmó Elsa Vega, presidenta de Sonapescal. Y es que mientras las flotas peruanas instalan rastreo obligatorio para registrarse en la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), desde mayo de 2023 Produce flexibilizó el ingreso de naves extranjeras, permitiendo más de 300 ingresos sin control satelital.
Para los gremios, esto representa una amenaza directa. La caída de capturas de pota coincide con el aumento de estas embarcaciones, lo que no solo pone en riesgo el sustento de comunidades costeras, sino también la soberanía pesquera nacional.
Además de frenar la pesca ilegal, el sistema satelital permite actuar rápidamente en caso de emergencias en altamar y recopilar datos clave para investigaciones del Imarpe, lo que contribuirá a una gestión más sostenible. Empresas autorizadas como CLS Perú y Melecnet brindan ahora equipos, soporte y capacitación directa a los pescadores.
“Esto no es solo una campaña. Es una decisión colectiva de construir una pesca responsable, formal y segura”, sentenció Vega. Con tecnología en mano, los pescadores peruanos buscan cambiar las reglas del juego y defender su mar.