El ministro Walter Astudillo confirmó que el país inició un proceso de modernización militar tras años de postergaciones.
El ministro de Defensa, general de división EP (r) Walter Astudillo, anunció que el Perú avanza en un ambicioso plan de modernización militar que incluye la coproducción de drones, la compra de radares de vigilancia y un sistema de defensa antiaérea, cuya adquisición se ha postergado por más de 15 años.
Durante la ceremonia por el Día de las Fuerzas Armadas, Astudillo remarcó que los gobiernos anteriores no atendieron las urgentes demandas de renovación de equipos militares, pero que desde abril de 2024 el país dio un giro con la firma de un contrato entre SIMA Perú y la surcoreana Hyundai Heavy Industries. Ese acuerdo permitirá coproducir buques, una fragata multirol, un buque de patrulla oceánica y dos embarcaciones logísticas. “En los próximos 25 años, SIMA concluirá la construcción de 23 buques para modernizar a la Marina de Guerra del Perú”, afirmó.
El ministro también detalló que se construirá un buque de investigación pesquera y oceanográfica, uno de tres proyectados, y que la Fuerza Aérea firmó convenios con una empresa líder mundial para fabricar piezas y partes de aviones, además de impulsar la producción de drones en el país.
Dentro del plan inmediato, el Gobierno prevé la adquisición de 24 aviones de combate y 12 aeronaves de instrucción y ataque ligero, estas últimas destinadas a reforzar la lucha contra el narcotráfico. A ello se sumará la compra de radares estratégicos y un sistema de defensa aérea.
Astudillo agregó que el Ejército avanza en la coproducción de vehículos blindados 8×8 y que ya se entregaron 10.000 fusiles IWI ARAD-7 ensamblados en la Fábrica de Armamento y Munición, además de lotes de fusiles ARAD-5 para la Policía Nacional. “Estamos implementando áreas para el ensamblaje de vehículos especiales y en los próximos meses iniciaremos la coproducción de blindados en un esquema de largo plazo”, aseguró.
Con estas adquisiciones y proyectos de coproducción, el Gobierno busca dejar atrás décadas de rezago en defensa y sentar las bases de una industria militar con mayor autonomía y capacidad tecnológica.