Durante la audiencia de apelación, el expresidente aseguró que el Ministerio Público no ha demostrado su participación ni coautoría en el intento de golpe de Estado de 2022, y criticó la falta de argumentos técnicos en el expediente.
Pedro Castillo, expresidente de la República, cuestionó con fuerza la acusación que enfrenta por presunta rebelión al argumentar que el Ministerio Público no ha presentado evidencias concretas que demuestren su participación ni una acción conjunta con otros investigados. Señaló que, pese a la magnitud del caso, no hay sustento técnico ni pruebas claras para respaldar la acusación de coautoría, especialmente con el congresista Roberto Sánchez.
En su intervención durante la apelación, Castillo expresó desconcierto por un cambio de postura del fiscal a cargo: afirmó que, en un inicio, fue señalado directamente como autor principal, pero que ahora, según él, “el mismo fiscal ahora parece defender al autor principal”. Para el exmandatario, esta variación compromete la credibilidad del proceso.
Además, el exgobernante aseguró que, tras revisar todo el expediente, no encontró argumentos que justifiquen la acusación de coautoría. “No es posible sostener la coautoría si no hay una acción conjunta demostrada”, afirmó, apelando a la estrategia planteada por su defensa.
La defensa de Castillo insiste en que la Fiscalía no ha cumplido con los requisitos establecidos por el Código Penal para configurar el delito de rebelión, especialmente al no demostrar un alzamiento armado o una planificación conjunta con otros implicados. Por ello, solicitan que el tribunal valore estas omisiones al analizar su apelación.
La audiencia de apelación ocurre en un contexto complejo para Castillo, quien permanece en prisión preventiva mientras continúa el juicio oral por el presunto golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. Su equipo legal busca que se reconozca la debilidad de las pruebas y que se deslinde de una acusación que consideran desproporcionada y políticamente motivada.