El francés superó a Lamine Yamal y se convirtió en el primer jugador del PSG en levantar el trofeo, recibido en París y de manos de Ronaldinho.
Ousmane Dembélé es el nuevo Balón de Oro 2025. El francés se impuso a Lamine Yamal en una gala llena de tensión y misterio, que mantuvo en vilo incluso a los pasillos del PSG hasta el último segundo.
“Ha sido una temporada increíble con el PSG. Llevarme este trofeo y que me lo entregue Ronaldinho es algo excepcional. Estoy orgulloso de todo lo que he logrado en mi carrera”, dijo emocionado el delantero, agradeciendo al club parisino, a Luis Enrique, a su familia y a sus compañeros: “Este premio individual nos lo llevamos todos como equipo”.
Un Balón de Oro con acento parisino
El triunfo de Dembélé tiene un valor especial: solo Jean-Pierre Papin (Marsella, 1991) había ganado el galardón vistiendo la camiseta de un club francés. El resto de cracks galos —Kopa, Platini, Zidane y Benzema— lo hicieron jugando en el extranjero. Dembélé eligió un camino distinto: volver a su país, al PSG, y desde allí conquistar el mundo.
Ídolo de la banlieue y símbolo nacional
Nacido en Vernon y criado en Évreux, Dembélé representa a miles de jóvenes de los suburbios parisinos. Su mezcla de raíces africanas y compromiso con Francia lo ha convertido en el Balón de Oro del pueblo, idolatrado en barrios, estadios y calles de todo el país. Basta recordar la ovación en Roland Garros tras levantar la Champions: un coro de “¡Dembélé, Balón de Oro!” anticipaba lo que hoy es realidad.
El proyecto PSG encuentra su estandarte
Tras la salida de Mbappé rumbo al Real Madrid, Luis Enrique apostó todo por Dembélé. Lo convenció de asumir el rol de líder y de arriesgar más. La apuesta fue un éxito: títulos nacionales, Champions incluida, y un año de consolidación como estrella mundial. El único trofeo que se le escapó fue el Mundial de Clubes, pero el Balón de Oro llegó para coronar la temporada perfecta.
En el corazón de París, Ousmane Dembélé ya es historia. No solo por ser el primero en ganar el Balón de Oro con el PSG, sino porque lo hizo conectando con la ciudad y con todo un país.