La instalación de un muro de concreto redujo carriles y expuso a los automovilistas ante la falta de señalización adecuada.
La bajada de Armendáriz, en la Costa Verde que une Miraflores y Barranco, registró días de congestión y riesgo para conductores debido a un muro de concreto instalado por la Municipalidad de Miraflores. La estructura temporal, de aproximadamente 1,75 metros de altura, redujo carriles y dificultó la visibilidad, especialmente por la escasa señalización y ausencia de iluminación reflectante.
El muro formaba parte de las obras para prevenir deslizamientos en el acantilado y separaba la zona de trabajo para proteger a los operarios. Sin embargo, la falta de avisos anticipados y señalética insuficiente generó confusión entre los automovilistas, quienes denunciaron que los carteles se colocaron a menos de 25 metros del obstáculo.
La Municipalidad indicó que sancionará a la empresa responsable y que el retiro de las bloquetas se realizaría este martes 2 de diciembre, mientras se reforzará la señalización para garantizar la seguridad. La reconstrucción completa de la vereda para peatones y ciclistas aún sigue pendiente, aunque ya no afectará la circulación vehicular.