La escalada del conflicto en Medio Oriente sacude los mercados energéticos y genera temores de una crisis global.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó una fuerte advertencia contra Irán al afirmar que “los golpes más duros están por venir”, en referencia a la ofensiva militar en curso en la región. Sus declaraciones se producen en medio de una creciente tensión geopolítica que ya impacta directamente en la economía mundial.
Rubio aseguró que la próxima fase de ataques será “más severa” y que el objetivo es neutralizar capacidades estratégicas iraníes que, según Washington, representan una amenaza para fuerzas estadounidenses y aliados. La advertencia eleva la preocupación internacional ante una posible ampliación del conflicto.
Impacto inmediato en los mercados
Tras los anuncios y los recientes enfrentamientos, los precios del petróleo y del gas natural registraron fuertes incrementos en los principales mercados internacionales. El crudo Brent, referencia global, experimentó un repunte significativo, mientras que el gas natural en Europa también mostró alzas abruptas.
El nerviosismo se explica por el riesgo de interrupciones en rutas clave de transporte energético, especialmente en el estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita una parte considerable del suministro mundial de crudo.