El Ministerio de Cultura modifica nuevamente las reglas de acceso al santuario y establece cupos exclusivos para quienes lleguen por la Red de Caminos Inka, bajo un sistema controlado por agencias autorizadas.
El Gobierno volvió a cambiar las reglas de acceso a Machu Picchu. Mediante la Resolución Ministerial N° 000306-2025-MC, el Ministerio de Cultura dispuso que los visitantes que lleguen por la Red de Caminos Inka solo podrán ingresar por el circuito 3-B, la llamada “Ruta de la Realeza Diseñada”, y deberán reservar y pagar sus boletos únicamente a través de agencias autorizadas. La medida busca ordenar el flujo turístico y garantizar la conservación del santuario, pero ya genera críticas por limitar la autonomía de los visitantes.
Nuevas reglas para el ingreso
El circuito 3-B recorre la parte baja de la Llaqta y ofrece una experiencia más corta y accesible, pensada para adultos mayores, personas con movilidad reducida o quienes prefieren una ruta menos exigente. Incluye puntos emblemáticos como el Templo del Sol, la Casa del Inca y el Templo del Cóndor, y no incluye el ascenso al Huayna Picchu. Según la norma, la cantidad exacta de cupos disponibles dependerá de los informes técnicos de la Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco, sin superar la capacidad de carga ya establecida.
Venta de boletos bajo control estatal
A partir del 17 de noviembre se habilitará la venta anticipada de boletos para el 2026. El Ministerio de Cultura precisó que las compras deberán realizarse en la plataforma oficial tuboleto.cultura.pe o en los puntos presenciales autorizados en Cusco. El aforo máximo se mantendrá entre 3.500 y 4.600 visitantes diarios, dependiendo de la temporada, y solo mil boletos estarán disponibles de forma presencial.
Turismo regulado y nuevas rutas
La cartera de Cultura anunció además que se están desarrollando coordinaciones técnicas para habilitar la Ruta 6 del Camino Inka, con el fin de descongestionar los tramos actuales y diversificar las experiencias de visita. La medida cuenta con la opinión favorable del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y busca fortalecer la preservación del sitio arqueológico.