El alcalde de Lima rechazó participar en la mesa técnica del tren Lima–Chosica y criticó al ministro de Transportes por anticipar retrasos en la obra.
El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, arremetió este viernes contra la falta de voluntad política en los altos niveles del Estado, responsabilizándola por la paralización de múltiples obras de infraestructura en el país.
“Cuando hay voluntad política, las cosas salen rápido. Cuando no hay, se guardan cinco o seis años y se canibalizan”, declaró durante una actividad pública en Puente Piedra. En esa línea, informó que el 5 de agosto envió al premier Eduardo Arana un decreto de urgencia para acelerar el proyecto del tren Lima–Chosica.
El burgomaestre descartó además integrarse a la mesa técnica del proyecto ferroviario, cuestionando directamente al ministro de Transportes, César Sandoval: “No puedo reunirme con alguien que adelanta opinión y dice que esto funcionará recién en cinco años”.
Pese a las tensiones, el defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, anunció que el Ejecutivo respaldará el proyecto. Según dijo, cuenta con el aval del premier Arana y del propio Sandoval para confirmar que el Gobierno se allanará al diálogo con la Municipalidad de Lima, con miras a ejecutar el tren Lima–Chosica «en el más breve plazo».