Otra vez el alcalde ataca con insultos a quienes lo critican: esta vez, a una dirigente vecinal que denunció alimentos en mal estado.
Rafael López Aliaga volvió a desatar polémica al insultar públicamente a Abilia Ramos, dirigente de la Red de Ollas Comunes de San Juan de Lurigancho, quien denunció que la Municipalidad de Lima repartió sangrecita de pollo en mal estado a ollas comunes. Durante una actividad oficial en Puente Piedra, el alcalde acusó a Ramos de ser “una señora de izquierda, mentirosa, asesina y ladrona”.
La dirigente, que había denunciado que el alimento tenía un olor fétido y presentaba un estado inaceptable, respondió tajante: “Que el alcalde coma la sangrecita que nos entregó”. Negó además cualquier afiliación política y exigió una audiencia con el burgomaestre para que enfrente directamente su denuncia.
Las palabras de López Aliaga no son nuevas. Durante su carrera política ha insultado reiteradamente a quienes cuestionan sus decisiones o lo contradicen. Ha llamado “filo terruco” al expresidente Sagasti, “terrorista caviar” a Susana Villarán y ha acusado a la izquierda de ser “cómplice de los delincuentes” y de “vivir del Estado”.
En este nuevo episodio, el trasfondo es más grave: las ollas comunes —que alimentan a miles de familias vulnerables en Lima— estarían recibiendo alimentos en condiciones dudosas. Un reportaje de Salud con Lupa reveló que el consorcio proveedor, San JoseMaría, firmó contrato con la MML apenas 12 días después de constituirse y sin experiencia previa con el Estado. Además, su gerente se reunió al menos cinco veces con Isabel Ayala, actual gerente de Desarrollo Humano de la MML y exfuncionaria investigada por corrupción.
Las declaraciones de López Aliaga, en lugar de responder a las denuncias con transparencia, vuelven a encender alarmas sobre su forma de ejercer el poder. La presidenta de las ollas comunes insiste en una investigación y recuerda al alcalde que detrás de sus palabras están las ollas de cientos de madres que siguen cocinando en condiciones precarias para alimentar a sus comunidades.