La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quedó totalmente libre en el proceso judicial conocido como caso Cócteles, luego de que el Poder Judicial determinara que no existían elementos suficientes para mantener la acusación en su contra.
De acuerdo con fuentes judiciales, la reciente aprobación de la Ley 32130 por el Congreso de la República tuvo un rol determinante en la resolución del caso, al modificar aspectos clave relacionados con la valoración de aportes en campañas políticas y el financiamiento partidario.
El caso Cócteles, iniciado en 2015, investigaba la presunta existencia de lavado de activos en torno a los fondos recaudados por Fuerza Popular a través de actividades proselitistas. Durante años, la Fiscalía sostuvo acusaciones que involucraban a Fujimori y a su círculo cercano, pero los jueces finalmente concluyeron que no había pruebas suficientes para acreditar los delitos imputados.
La Ley 32130, aprobada a inicios de 2025, establece nuevos criterios sobre el financiamiento privado de partidos políticos y limita la retroactividad de las investigaciones por aportes anteriores a su vigencia. Esto fue determinante en el archivo del caso, ya que varias de las conductas atribuidas quedaron fuera del marco legal actual.
Tras conocerse la decisión, Fujimori declaró que este fallo “ratifica su inocencia” y reafirmó que continuará en la vida política. Mientras tanto, diversos sectores han cuestionado la ley por considerar que podría favorecer a investigados en procesos similares, generando un amplio debate sobre la transparencia y el control del financiamiento político en el Perú.
El Ministerio Público aún no ha confirmado si presentará recursos adicionales frente a la decisión judicial, aunque la sentencia se considera un hito que marca el cierre de uno de los procesos más mediáticos de los últimos años.