Tras la desactivación del Equipo Especial Lava Jato por parte de la Fiscalía, el fiscal anticorrupción José Domingo Pérez anunció que continuará en su labor dentro del Ministerio Público, enfatizando que su permanencia responde a su trayectoria de carrera y no a coyunturas políticas, mientras lamentó lo que considera un avance de la impunidad.
El fiscal José Domingo Pérez Gómez confirmó que no planea retirarse del Ministerio Público, pese a la decisión de desactivar el Equipo Especial Lava Jato —responsable de investigaciones contra la corrupción vinculada a la constructora Odebrecht y otros casos emblemáticos— adoptada por el fiscal de la Nación interino Tomás Gálvez.
En una entrevista con medios locales, Pérez sostuvo que su continuidad en la institución no depende de situaciones políticas o administrativas, sino de una carrera profesional que se ha construido mediante concursos públicos y evaluaciones dentro del propio sistema fiscal. “Tengo que continuar. Yo soy un fiscal de carrera. Nadie me regaló mi puesto. Yo concursé y ascendí”, declaró, marcando distancia de cualquier interpretación que sugiera un retiro forzoso.
El fiscal también reconoció el impacto emocional que le ha generado la eliminación del Equipo Especial Lava Jato, admitiendo sentirse golpeado por la medida, aunque vinculó ese sentimiento con su percepción de que hay un avance de la impunidad en el país. Desde su punto de vista, decisiones recientes que debilitan estructuras especializadas pueden erosionar el trabajo fiscal acumulado durante años contra la corrupción.
Pérez, quien desempeñó un papel destacado en investigaciones como el caso ‘Cócteles’ —que involucró a la lideresa política Keiko Fujimori por presunta financiación irregular de campaña— ha cuestionado resoluciones judiciales como la del Tribunal Constitucional, que ordenó el archivo de esa investigación, considerándolas precedentes que afectan la persecución penal contra casos de alto impacto político y social.
Aunque el Equipo Especial Lava Jato fue disuelto, las carpetas fiscales que estaban bajo su responsabilidad están siendo transferidas a otras unidades especializadas para su tramitación, un proceso que involucra al Subsistema Especializado en Delitos de Lavado de Activos del Ministerio Público.
La decisión de Pérez de mantenerse en la fiscalía ocurre en medio de un contexto de tensión institucional, en el que su trabajo y el de otros fiscales anticorrupción ha sido objeto de debates y cuestionamientos, tanto dentro como fuera de la entidad.