Iván Paredes, jefe del INPE, denunció públicamente que ha recibido amenazas de muerte en los últimos días, como represalia por las recientes campañas de requisas que se vienen realizando en los penales del país.
Según su declaración, en dos llamadas telefónicas consecutivas le advirtieron con mensajes violentos e intimidatorios, exigiéndole que deje de realizar las requisas, bajo la amenaza de atentar contra su vida o la de su familia. “Me dijeron que ya pare, que baje mis revoluciones”, relató.
Estas requisas forman parte de una estrategia del INPE, que desde julio de 2025 ha intensificado las intervenciones en los 68 penales del país. Solo en los últimos meses se ha incrementado cerca del 25 % el número de inspecciones, con el objetivo de desmantelar redes de criminalidad, decomisar objetos prohibidos y neutralizar conexiones internas clandestinas.
Pese a las amenazas, Paredes confirmó que las operaciones continuarán. A su vez, expresó su preocupación por la seguridad no solo suya, sino también de su entorno cercano, y anunció que la denuncia ha sido presentada ante las autoridades correspondientes.
La situación refleja la difícil labor que enfrenta el personal penitenciario en medio de una creciente escalada de violencia, y subraya la urgencia de garantizar protección institucional para quienes trabajan en la reforma del sistema carcelario.