El primer ministro Ernesto Álvarez generó polémica tras calificar la movilización convocada por jóvenes de la Generación Z como “un intento subversivo”. Las declaraciones se dieron en una entrevista radial, donde el jefe del gabinete aseguró que las marchas, programadas en distintas regiones del país, tendrían “intereses políticos encubiertos”.
“Estamos frente a un intento de desestabilización disfrazado de protesta juvenil. No podemos permitir que se repita lo ocurrido en años anteriores”, afirmó Álvarez, en alusión a las manifestaciones que surgieron tras conflictos sociales y políticos recientes.
Los organizadores de la marcha rechazaron tajantemente sus palabras y aseguraron que su movilización tiene un carácter pacífico y ciudadano, centrado en exigir mayor transparencia, empleo digno y respeto a los derechos digitales.
Diversas voces del Congreso y organizaciones civiles cuestionaron la postura del premier, recordando que la protesta pacífica es un derecho constitucional. Analistas políticos advirtieron que declaraciones de este tipo pueden tensar aún más el clima social y alejar al Gobierno del diálogo con las nuevas generaciones.
La marcha de la Generación Z está prevista para este fin de semana y se espera participación en varias ciudades del país.