Especialistas recomiendan verificar el origen, homologación y soporte postventa antes de adquirir un vehículo, especialmente ante el crecimiento de importaciones fuera de los canales oficiales.
En un mercado automotor cada vez más competitivo, los consumidores buscan alternativas atractivas por precio al momento de adquirir un vehículo. Sin embargo, especialistas del sector advierten que optar por unidades importadas fuera de los distribuidores oficiales de las marcas automotrices puede representar riesgos importantes en términos de seguridad, garantía, disponibilidad de repuestos y cumplimiento de normativas locales.
En los últimos años, ha crecido la presencia de vehículos comercializados a través del denominado gray market o mercado gris: unidades importadas por distribuidores no autorizados que, en muchos casos, fueron fabricadas para otros países y no necesariamente cumplen con las exigencias técnicas, ambientales o de seguridad requeridas en el Perú.
Uno de los principales riesgos de estas unidades es la falta de trazabilidad y respaldo oficial. Al no formar parte de la red autorizada de la marca, muchos vehículos no cuentan con historial técnico validado, acceso a campañas de servicio o programas de recall, lo que puede comprometer seriamente la seguridad de los ocupantes.
“Existen modelos fabricados exclusivamente para determinados mercados que pueden presentar diferencias en especificaciones, equipamiento, calibraciones o sistemas de seguridad. Si ocurre una campaña de recall en el país de origen, esa información muchas veces no llega al Perú, lo que impide identificar y atender oportunamente posibles fallas”, señalan especialistas del sector automotor.
A ello se suma la limitada disponibilidad de repuestos y soporte postventa. Muchos de estos vehículos no cuentan con piezas homologadas en el país ni con personal técnico capacitado para su mantenimiento, generando mayores tiempos de espera, costos elevados y dificultades para realizar reparaciones adecuadas.
Asimismo, los expertos recomiendan que antes de adquirir un vehículo, los consumidores verifiquen aspectos clave como:
- Que el vehículo haya sido importado por un representante oficial o distribuidor autorizado.
- Que cuente con homologación y cumplimiento de las normativas vigentes en el país.
- Que disponga de garantía válida y acceso a servicio postventa.
- Que tenga disponibilidad de repuestos y cobertura de mantenimiento a nivel nacional.
- Que pueda acceder a campañas de seguridad y recall oficiales.
La recomendación principal es priorizar siempre canales formales y autorizados, que garanticen no solo la calidad del producto, sino también la seguridad, trazabilidad y respaldo integral para el usuario a lo largo de toda la vida útil del vehículo.
“Un precio más bajo puede parecer atractivo inicialmente, pero cuando no existe respaldo oficial, el costo final puede ser mucho más alto, tanto en términos económicos como de seguridad”, concluyen especialistas del sector.