Unidades están abandonadas y el director se niega a pagar caución para recuperar la única operativa.
Un hospital sin ambulancias no es un hospital: es una sentencia de muerte para los pacientes. En el Hospital de Huaycán, los traslados de emergencia se hacen en camionetas particulares o institucionales, mientras tres ambulancias están fuera de servicio. Una de ellas está retenida desde febrero por el Poder Judicial, pero el director Percy Huamaní se niega a pagar los 5 mil soles de caución para recuperarla.
Dos ambulancias más lucen abandonadas, con llantas desinfladas, sin mobiliario médico ni mantenimiento. La única unidad “operativa” es alquilada, y no cuenta con los implementos mínimos: apenas una camilla.
La indignación crece entre usuarios y trabajadores. Denuncian que los vehículos institucionales se usan como autos privados y que el director ha incrementado sueldos a sus allegados en vez de invertir en emergencias médicas. Huamaní, quien ya fue separado del Hospital de Villa El Salvador por presuntos cobros durante la pandemia, evitó dar la cara y canceló una entrevista con la prensa.
Mientras tanto, más de 350 mil habitantes de Huaycán siguen desprotegidos. “No estamos pidiendo lujos, estamos pidiendo lo básico para salvar vidas”, reclamó una usuaria.