La Operación Calcuchimac revela el poder de fuego de las mafias de minería ilegal: se hallaron armas de guerra, subametralladoras, explosivos industriales y cacerinas abastecidas.
En una intervención ejecutada por el Comando Unificado Pataz, integrado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, se desarticuló un campamento clandestino en el distrito de Pataz, región La Libertad, donde se hallaba un arsenal de guerra perteneciente a una organización criminal dedicada a la minería ilegal.
El operativo, ejecutado bajo el estado de emergencia en el anexo Los Alisos (concesión minera María Antonieta), permitió confiscar el siguiente material bélico y explosivo:
Armamento incautado:
- 1 fusil Mauzer calibre .308
- 1 fusil de asalto R15 limado
- 1 pistola CZ Escorpio calibre 9 mm (limada)
- 1 subametralladora MGP-84 calibre 9 mm
- 1 fusil COLT calibre 5.56 mm
Municiones decomisadas:
- 160 municiones calibre 5.56 mm (sueltas)
- 100 municiones calibre 9 mm (en caja)
- 24 municiones calibre 9 mm (sueltas)
- 38 municiones calibre 5.56 mm (en caja)
- 7 municiones calibre .45 mm
- 48 cartuchos de perdigones calibre 12 mm
Cacerinas:
- 4 cacerinas abastecidas con 30 municiones 9 mm
- 14 cacerinas desabastecidas
Explosivos:
- 31 emulsiones hidrogel color amarillo
- 94 emulsiones hidrogel color rojo
- 190 detonantes industriales Cardex (marca Famesa)
El general de Ejército David Ojeda Parra, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, resaltó que esta operación forma parte de una estrategia sostenida para devolver el control al Estado en zonas capturadas por mafias. “La Operación Calcuchimac es un golpe directo a la infraestructura armada del crimen organizado en Pataz. No descansaremos hasta recuperar la legalidad”, afirmó.
La intervención contó con apoyo del Ministerio de Defensa, la Fiscalía, el Minem, Sucamec, la Sunat y Migraciones.