El Ministerio Público concluyó que no existió ningún intento de homicidio contra el alcalde de Lima y archivó la investigación contra los dos jóvenes detenidos por la Policía.
La Fiscalía determinó que no existió ningún intento de atentado contra Rafael López Aliaga, alcalde de Lima. Por ello, decidió no formalizar ni continuar con la investigación preparatoria contra Paolo Pizango Iriarte y Alexander Castro Lara, los dos jóvenes detenidos por la Policía Nacional y señalados inicialmente de portar un arma, una granada y un croquis con el supuesto objetivo de atacar al burgomaestre durante un evento en Villa María del Triunfo.
De acuerdo con el acta fiscal que ordena la libertad de Castro Lara, no se halló ningún indicio que sustente el presunto intento de ataque. En consecuencia, se dispuso no proceder con la investigación por tentativa de homicidio ni por tenencia de materiales peligrosos. Castro Lara fue liberado, mientras que Pizango permanece detenido en espera de una audiencia por presunta tenencia ilegal de armas.
Pese a la decisión fiscal, Rafael López Aliaga mantiene su versión. Desde la Municipalidad de Lima, se emitió un comunicado el día del incidente titulado “Ataque armado contra el alcalde de Lima”, donde se afirmaba que “un criminal armado intentó matar al alcalde”. La institución incluso anunció una denuncia penal por “intento de asesinato”.
Tras conocerse que la Fiscalía no halló pruebas del supuesto atentado, el alcalde criticó duramente la decisión. “Hace dos días he tenido un ataque personal (…), mi sorpresa es que el día de hoy Fiscalía libera a gente que va a un mitin con granada y pistola”, declaró. Un día después, durante una actividad pública, López Aliaga insistió en que hubo un intento de ataque y dijo “perdonar” a sus presuntos agresores.