Red de empresas familiares bajo sospecha en contrataciones municipales.
La gestión del alcalde de Ate, Franco Vidal, vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Un reportaje de Cuarto Poder reveló que un entramado de empresas vinculadas a la familia Huamán Navarro acumuló contratos por más de S/29 millones desde 2023, en obras de pistas, veredas y muros.
La denuncia abre serias dudas sobre la transparencia de los procesos de licitación y revive cuestionamientos sobre el verdadero manejo de los recursos públicos en uno de los distritos más grandes de Lima.
Contratos en familia
Entre las empresas señaladas figuran Constructora Susan E.I.R.L., Constructora JD&HN E.I.R.L., Corporación Huaychaola S.A.C. y GIMAHU E.I.R.L., todas con vínculos de sangre entre sus dueños. Según el dominical, este círculo familiar se repite en adjudicaciones consecutivas y en asociaciones entre firmas para captar millones de soles.
En Villa La Campiña, por ejemplo, Huaychaola y GIMAHU se asociaron para ejecutar una obra de más de S/3 millones. En Huaycán, un proyecto de muros y veredas adjudicado a Huaychaola quedó abandonado con apenas 23,33% de avance. Los vecinos, indignados, tuvieron que improvisar soluciones ante la inacción municipal.
El entorno bajo sospecha
El escándalo crece al sumarse los antecedentes familiares del propio alcalde. Su padre ha sido investigado por presuntos vínculos con prostíbulos, usurpación de funciones y maltrato psicológico. Estos hechos, sumados a los contratos entregados a los Huamán, tiñen de sospecha la administración de Franco Vidal.
El abogado José Antonio Trelles, especialista en contrataciones públicas, advirtió que la reiterada participación de empresas emparentadas “erosiona la confianza ciudadana y atenta contra la transparencia del sistema”.
Consecuencias políticas
El caso golpea directamente la credibilidad de Franco Vidal, que llegó al cargo prometiendo reforzar la infraestructura en Ate. Hoy enfrenta vecinos indignados por obras inconclusas y la posibilidad de investigaciones de la Contraloría y el Ministerio Público.
En un distrito con necesidades urgentes, la sospecha de favoritismo y direccionamiento amenaza con convertirse en el mayor escándalo político de su gestión. La pregunta es inevitable: ¿se gobierna para los vecinos o para un clan empresarial con poder dentro del municipio?