Transportistas suspendieron operaciones luego de múltiples atentados armados y amenazas por parte de criminales que, según denunciaron, buscan extorsionarlos y controlar el transporte público en Lima Norte.
La empresa de transporte urbano conocida como “El Mandarino” decidió paralizar sus servicios tras registrarse recientes ataques contra sus unidades, situación que ha generado preocupación entre conductores, trabajadores y usuarios del servicio. Los representantes de la empresa denunciaron que vienen siendo víctimas de extorsión por parte de al menos cinco organizaciones criminales que exigen pagos ilegales para permitirles operar con normalidad.
Uno de los últimos hechos ocurrió en el distrito de Comas, donde sujetos a bordo de una motocicleta dispararon contra un vehículo de la empresa, dejando además un mensaje intimidatorio. Días antes, otro ataque se produjo en San Juan de Lurigancho, donde varias unidades fueron atacadas, dejando conductores heridos y generando temor entre el personal.
Ante esta situación, los transportistas optaron por suspender temporalmente sus operaciones como medida de seguridad, lo que afecta a miles de pasajeros que dependen diariamente de este servicio para movilizarse entre distintos distritos de Lima. La Policía Nacional inició investigaciones para identificar a los responsables y reforzó los patrullajes en las zonas afectadas, aunque los trabajadores señalan que la inseguridad y las extorsiones continúan siendo una amenaza constante para el sector transporte.
Este caso refleja la creciente preocupación por el avance del crimen organizado y su impacto en el transporte público, un problema que afecta tanto a empresas como a usuarios que dependen de estos servicios para sus actividades cotidianas.