El Gobierno de Estados Unidos confirmó la captura de dos buques petroleros sancionados que transportaban crudo venezolano, como parte de sus acciones para reforzar el cumplimiento de las sanciones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro.
El primer operativo se realizó en el Atlántico Norte, donde fuerzas estadounidenses interceptaron un petrolero que navegaba bajo bandera rusa antes de que pudiera arribar a un puerto en Venezuela. La embarcación, que habría cambiado de nombre y registro en reiteradas ocasiones para evadir controles, fue abordada tras semanas de seguimiento, sin que se registraran enfrentamientos con la tripulación.
Horas después, un segundo buque petrolero fue capturado en el mar Caribe. Según el Comando Sur de EE. UU., la nave realizaba actividades ilícitas en aguas internacionales y también fue escoltada hacia territorio estadounidense para los procedimientos legales correspondientes.
Las autoridades estadounidenses señalaron que estas operaciones forman parte de una estrategia más amplia para frenar el comercio ilegal de petróleo venezolano y debilitar las fuentes de financiamiento del gobierno de Maduro. En tanto, Rusia calificó la captura del buque con su bandera como una acción ilegal, lo que añade tensión al escenario diplomático internacional.