Un nuevo episodio de violencia vinculado a conflictos mineros estremece al norte del país. El propietario de una vivienda que fue dinamitada en Trujillo responsabilizó públicamente a la minera Poderosa y anunció que interpondrá una denuncia por el presunto delito de organización criminal.
El afectado aseguró que el atentado no fue un hecho aislado, sino parte de una serie de hostigamientos que, según afirma, estarían relacionados con intereses mineros en la región. “Voy a presentar una denuncia por organización criminal. No podemos seguir viviendo bajo amenazas”, declaró en conferencia de prensa.
La explosión dejó cuantiosos daños materiales y puso en riesgo la vida de los ocupantes de la vivienda, aunque no se registraron víctimas mortales. Vecinos de la zona exigieron garantías al Estado y mayor seguridad frente a lo que consideran un clima de impunidad.
Hasta el momento, la minera Poderosa no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las acusaciones. En paralelo, la Policía y el Ministerio Público han iniciado diligencias para determinar a los responsables del ataque y esclarecer si existe relación con disputas vinculadas a la actividad minera.
El caso abre un nuevo frente de tensión en La Libertad, una región marcada en los últimos años por la violencia ligada a la minería ilegal y conflictos con grandes empresas extractivas.