Caos, tensión y desamparo en Barajas tras la salida del personal de la embajada que había prometido ayuda.
La crisis estalló en el aeropuerto de Barajas. Tres funcionarios de la Embajada de Venezuela en España abandonaron Madrid rumbo a Cuba mientras decenas de pasajeros venezolanos llevan diez días varados sin respuesta de las aerolíneas. La escena provocó tensión en la Terminal 1, donde la Policía Nacional tuvo que intervenir al ver que los diplomáticos intentaban salir sin explicar qué pasó con la ayuda que ofrecieron horas antes.
Los mismos funcionarios habían recibido a los afectados en el lobby de la embajada el martes, evitaron llevarlos a oficinas, les pidieron llenar 46 planillas con datos personales y prometieron gestionar vuelos hacia Colombia o La Habana. Ahora esos documentos están en manos de la delegación diplomática, lo que genera temor entre los pasajeros, que denuncian posibles represalias del régimen de Nicolás Maduro.
Más familias atrapadas, nula respuesta oficial
La lista de varados sigue creciendo. Padres con niños regresaron a Barajas para inscribirse y esperar una solución que no llega de la embajada ni de Estelar, Láser o Air Europa. Entre los afectados hay menores de edad y personas que incluso descubrieron que los seguros incluidos en sus boletos eran falsos, vendidos por agencias inescrupulosas.
La Cruz Roja ha habilitado un refugio temporal para mujeres, niños y adultos mayores, mientras otros pasajeros duermen en el terminal cuidando sus maletas. También reciben donaciones de ciudadanos que les ayudan a comprar alimentos básicos.
Las autoridades aeronáuticas españolas recomendaron suspender vuelos a Venezuela hasta el 31 de diciembre por razones de seguridad en medio de la tensión entre Washington y Caracas. Mientras tanto, los varados reclaman una solución urgente y advierten que seguirán en Barajas hasta que las aerolíneas respondan.