La imagen de la presidenta Dina Boluarte atraviesa su momento más crítico, tanto en el Perú como en el contexto regional. De acuerdo con el último informe de CB Consultora Opinión Pública, realizado entre el 21 y el 25 de julio, la mandataria peruana encabeza el ranking de desaprobación entre los presidentes de Sudamérica, con un 78 % de rechazo y apenas un 18.2 % de aprobación. Estos resultados la colocan por debajo incluso de Nicolás Maduro (Venezuela) y Luis Arce (Bolivia), mandatarios frecuentemente cuestionados por sus modelos autoritarios.
Lo paradójico del caso peruano es que, mientras en su más reciente Mensaje a la Nación del 28 de julio, Boluarte calificó a Venezuela y Bolivia como “parias internacionales”, su propia imagen a nivel regional resulta más deteriorada que la de los líderes de ambos países. Maduro registra una aprobación del 28.1 % y Arce del 19.5 %, ambos superando a Boluarte en percepción positiva y, en el caso del venezolano, incluso con menor nivel de rechazo ciudadano.
La situación interna es aún más delicada. Según el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), la aprobación de Boluarte en julio alcanzó solo el 2.5 %, una cifra sin precedentes en la última década. La indignación ciudadana se ha visto agudizada por decisiones impopulares, como el reciente aumento de su sueldo presidencial, que generó expresiones de “cólera” e “indignación” en el 39 % de la población encuestada.
Mientras otros líderes sudamericanos como Yamandú Orsi (Uruguay), Lula da Silva (Brasil) y Daniel Noboa (Ecuador) superan el 50 % de aprobación, Dina Boluarte se encuentra sola en el último lugar del ranking, siendo la única con menos del 20 % de respaldo.
📌 El escenario evidencia una profunda desconexión entre el Ejecutivo peruano y la ciudadanía, tanto dentro como fuera del país. ¿Cómo impactará esta crisis de legitimidad en los meses venideros?