Hoteles Costa del Sol comparte cinco prácticas que los viajeros pueden identificar y adoptar durante su estadía para contribuir al cuidado del medioambiente sin renunciar a la comodidad.
Al elegir un hotel, la ubicación y el precio suelen los principales factores que consideran los viajeros. Sin embargo, las prácticas de sostenibilidad -como el uso eficiente del agua, la energía y la gestión responsable de los recursos- también son importantes para reconocer la calidad de las instalaciones.
Es así que, en el marco del Día Mundial del Ahorro de Energía, que se conmemora cada 21 de octubre, Hoteles Costa del Sol comparte cinco prácticas sostenibles que los viajeros pueden tener en cuenta al elegir un alojamiento y durante su estadía. Además, pueden sumarse a estas iniciativas siguiendo las indicaciones del establecimiento.
“Uno de los principales retos del sector hotelero es encontrar un equilibrio entre la eficiencia energética, la experiencia del huésped y los costos de operación. La incorporación de tecnología y buenas prácticas nos permite optimizar el uso de los recursos sin comprometer la comodidad ni la calidad del servicio”, señala Miguel Legarda, gerente regional de Hoteles Costa del Sol.
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Iluminación eficiente y uso responsable de la energía
La iluminación es uno de los aspectos que los viajeros pueden considerar al identificar un hotel comprometido con la eficiencia energética. El uso de luminarias LED, sensores de movimiento y sistemas de automatización permite reducir el consumo eléctrico, especialmente en habitaciones y espacios de uso ocasional.
El hotel Wyndham Grand Lima Airport de Costa del Sol cuenta con un sistema de domótica en sus habitaciones cuyos sensores de presencia gestionan automáticamente la iluminación, el aire acondicionado y la ventilación mecánica según la ocupación.
“Este tipo de tecnología permite evitar consumos innecesarios y optimizar el funcionamiento de los equipos sin afectar la experiencia del huésped. Asimismo, venimos priorizando la adquisición de equipos con altos estándares de eficiencia energética”, explica Legarda.
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Medidas para ahorrar agua
El consumo responsable de agua es otro indicador de una operación hotelera sostenible mediante la instalación de reguladores de caudal en duchas y lavamanos, así como la implementación de programas como el que permite reutilizar las toallas durante su estadía.
“Los programas de reúso de blancos como toallas y sábanas, ayudan a reducir el lavado durante su estadía. Esta práctica contribuye al ahorro de agua y a disminuir el consumo de energía que se utiliza en lavandería”, agregó el representante de Hoteles Costa del Sol.
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Sistemas de climatización con mantenimiento adecuado
Los equipos de aire acondicionado y ventilación representan una parte importante del consumo energético de un hotel. Por ello, el mantenimiento preventivo, la limpieza periódica de filtros y el uso de temperaturas recomendadas, entre 22 y 24 °C, son medidas fundamentales para mejorar su eficiencia. También se motiva a los huéspedes a contribuir utilizando el aire acondicionado de manera responsable, seleccionando temperaturas confortables y evitando mantener los equipos encendidos cuando no es necesario.
Además, la cadena prioriza la adquisición de equipos que utilizan gases refrigerantes con menor potencial de calentamiento global, como parte de sus esfuerzos por reducir el impacto ambiental de sus instalaciones.
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Gestión eficiente de los equipos y las instalaciones
La sostenibilidad también se refleja en las operaciones que el huésped no siempre ve. En cocinas, lavanderías y áreas administrativas, el uso eficiente de refrigeradoras, congeladoras, lavadoras y secadoras permite optimizar el consumo de recursos.
“En cocina también es necesario el uso eficiente de los equipos de refrigeración, evitando aperturas innecesarias y verificando el cierre hermético de refrigeradoras y congeladoras para conservar adecuadamente la temperatura. En lavandería el uso de lavadoras y secadoras mediante cargas completas, también el consumo de agua y energía por ciclo”, especificó Miguel Legarda.
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Colaboradores capacitados y certificaciones ambientales
La cultura del ahorro energético parte desde los colaboradores, quienes refuerzan los hábitos y sensibilización en los huéspedes y, en conjunto, refuerzan las operaciones de responsabilidad ambiental en todas las operaciones cotidianas de un hotel.
“Las capacitaciones de ecoeficiencia dirigidas a los colaboradores, deben ser constantes. A nivel cadena, nosotros participamos en iniciativas como la Hora del Planeta. Además, los lineamientos ambientales de un hotel deben también alcanzar a todos los proveedores de productos y servicios. Esto se complementa con inspecciones y rondas ambientales periódicas, que nos permiten verificar el uso adecuado de la energía”, dijo el gerente regional de Hoteles Costa del Sol.
El compromiso sostenible debe estar certificado
Una certificación ambiental de calidad en un hotel demuestra que el establecimiento gestiona sus operaciones de manera responsable, reduce su impacto en el medioambiente y adopta prácticas sostenibles sin descuidar la experiencia de sus huéspedes. Entre los estándares y programas que certifican estas acciones se encuentran:
– LEED: evalúa aspectos de sostenibilidad de los edificios, como eficiencia energética, agua y materiales.
– ISO 14001: establece requisitos para implementar y mejorar un sistema de gestión ambiental; no es una certificación exclusiva para hoteles.
“Actualmente, algunas de nuestras sedes cuentan con la certificación ISO 14001, que respalda nuestro sistema de gestión ambiental. Asimismo, el Wyndham Grand Lima Airport se encuentra en proceso de certificación LEED, reforzando nuestro compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia en nuestras operaciones”, puntualizó el gerente regional de Hoteles Costa del Sol.