La fiscal suprema Delia Espinoza se pronunció tras las versiones que la vinculan a presuntas irregularidades dentro del Ministerio Público. La magistrada aseguró que no se opone a ser investigada, pero exigió que cualquier procedimiento se lleve a cabo bajo el marco constitucional y con las garantías del debido proceso.
“Estoy dispuesta a afrontar toda investigación, pero que se respete el debido proceso”, manifestó Espinoza en declaraciones públicas, subrayando que su trayectoria ha estado marcada por la defensa de la legalidad y la lucha contra la corrupción.
La declaración surge en un contexto de fuertes cuestionamientos al sistema de justicia y a la Junta Nacional de Justicia (JNJ), organismo que en las últimas semanas ha iniciado pesquisas contra diversos magistrados.
Sectores políticos han pedido transparencia y rapidez en las indagaciones, mientras que juristas advierten que cualquier exceso procesal podría interpretarse como persecución y debilitar aún más la institucionalidad.
La posición de Espinoza marca un precedente importante en el marco de las investigaciones en curso y abre un nuevo capítulo en el debate sobre la independencia judicial en el país.