El especialista en derecho laboral alerta que los trabajadores enfrentan un proceso complejo y restrictivo para acceder a una pensión por incapacidad permanente, y recomienda acudir a la vía judicial cuando la Seguridad Social deniega el beneficio.
El reconocido abogado laboralista Jorge Campmany, experto en Seguridad Social, advirtió que las pensiones por incapacidad permanente son difíciles de conseguir debido a los criterios restrictivos de la administración.
“Son prestaciones muy especiales, porque cuesta mucho que te reconozcan una”, señaló Campmany en entrevista con El Economista, subrayando que muchos trabajadores se ven obligados a recurrir a los tribunales para obtener justicia.
El letrado explicó que tras una baja médica prolongada —que puede durar hasta 18 meses—, la Seguridad Social debe decidir si concede o rechaza la incapacidad permanente. Sin embargo, gran parte de las solicitudes son denegadas, y una de cada tres termina ganándose por vía judicial, según datos recogidos por su despacho.
Campmany también advirtió que detrás de estas negativas podría haber razones económicas y de gestión, más que estrictamente médicas. “El sistema tiende a endurecer sus criterios, lo que deja a muchos trabajadores vulnerables sin la protección que merecen”, enfatizó.
Además, recordó que la pensión media por incapacidad ronda los 1.000 euros mensuales, aunque varía según el grado reconocido. Recomendó a los afectados buscar asesoría legal especializada desde el inicio del proceso para aumentar las posibilidades de éxito.