Conductores y cobradores siguen siendo blanco de extorsiones y asesinatos que obligan a paralizar rutas enteras.
Las extorsiones al transporte público en Lima siguen siendo una amenaza constante para los conductores y pasajeros. A pesar de los esfuerzos de las autoridades por desarticular organizaciones criminales, los ataques persisten, generando temor y desconfianza en el sector.
A horas de la madrugada, una combi fue incendiada en el Cercado de Lima. Dos sujetos en motocicleta rociaron combustible sobre el vehículo y le prendieron fuego, dejando una amenaza escrita dirigida a los conductores: “Toda unidad que no se comunique al nuevo número o que no esté al día conmigo será quemada y así una a una las iré quemando”, firmada por el alias ‘Tito’.
Este ataque se suma a una serie de incidentes similares en la misma zona, donde transportistas han sido víctimas de extorsiones y amenazas por parte de bandas criminales. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para desarticular organizaciones como la banda DESA II, los choferes y cobradores en Lima siguen siendo blanco de extorsiones y asesinatos que obligan a paralizar rutas enteras.
Este ataque resalta la necesidad urgente de reforzar la seguridad en el transporte público y de implementar políticas efectivas para combatir la extorsión y garantizar la integridad de los trabajadores del sector. Los transportistas han expresado su preocupación y han solicitado mayor protección ante la creciente ola de violencia. Es imperativo que las autoridades tomen medidas concretas para frenar esta problemática que afecta a miles de peruanos.
Sofía Quispe Quichiz