Por José Darío Dueñas Sánchez, Consultor de Negocios
En el Perú de 2025, el Congreso de la República se ha convertido en el símbolo más visible de la desafección ciudadana. La imagen del parlamentario como servidor público ha sido reemplazada por la figura del congresista por conveniencia, aquel que cambia de bancada, legisla en función de intereses personales y evade responsabilidades éticas.
Cifras que revelan el oportunismo político
El Congreso inició el 2025 con 39 parlamentarios que cambiaron de bancada, algunos hasta dos veces en menos de un año. Esta práctica, conocida como “cambio de camiseta”, ha debilitado la representatividad y ha generado una fragmentación legislativa que impide consensos reales.
Actualmente, el Parlamento cuenta con 13 bancadas, pero muchas de ellas son producto de divisiones internas, alianzas coyunturales o estrategias para acceder a beneficios como presidencias de comisiones o cupos en la Mesa Directiva.
Congresistas investigados: una tendencia alarmante
Según la Fiscalía de la Nación, 47 congresistas están siendo investigados por delitos como peculado, tráfico de influencias, recorte de sueldos (“mocha sueldos”), colusión y patrocinio ilegal. En solo un año, 36 de los 130 congresistas fueron denunciados constitucionalmente, lo que representa más del 27% del Parlamento.
Proyectos de ley polémicos: ¿a quién benefician?
La organización Transparencia identificó 20 leyes impulsadas por el Congreso que han afectado negativamente la democracia, los derechos humanos y la lucha contra el crimen organizado. Entre ellas:
- Leyes que reducen los plazos de colaboración eficaz, dificultando la lucha contra la corrupción.
- Proyectos que limitan la incautación de bienes vinculados a la minería ilegal.
- Iniciativas como la “Ley Mordaza”, que criminaliza denuncias de violencia familiar y restringe la libertad de prensa.
Estas propuestas, lejos de fortalecer el Estado de derecho, parecen diseñadas para blindar a los propios congresistas y debilitar los mecanismos de control.
Nepotismo y contrataciones irregulares
El Congreso opera fuera del marco de la Ley Servir, lo que le permite contratar personal sin concursos públicos. Se han identificado más de 30 grupos familiares trabajando en el Parlamento, incluyendo padres, hijos, hermanos y cuñados. Esta práctica perpetúa el clientelismo y la falta de meritocracia.
Rechazo ciudadano: una crisis de legitimidad
La desaprobación del Congreso alcanza el 93%, según la encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP). 85% de los peruanos siente vergüenza del Congreso. 88% está insatisfecho con la democracia, y solo el 24% la respalda activamente. El Congreso es percibido como la institución más corrupta, con un índice de desconfianza del 91.8%.
¿Por qué persiste esta cultura de conveniencia?
El sistema político peruano permite que los congresistas actúen con impunidad y autonomía excesiva. La falta de reformas estructurales, el blindaje entre bancadas y la debilidad de los mecanismos de control interno han convertido al Congreso en un espacio de poder sin rendición de cuentas.
¿Qué se puede hacer?
La solución requiere una reforma profunda del sistema político:
- Eliminar el transfuguismo mediante reglas claras.
- Reformar el sistema de contrataciones en el Congreso.
- Fortalecer la Comisión de Ética y la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales.
- Promover la participación ciudadana en la fiscalización legislativa.
- Impulsar una nueva cultura política, basada en la transparencia, el mérito y el servicio público.
Conclusión: recuperar el Congreso para el país
Los congresistas por conveniencia representan una amenaza directa a la democracia peruana. Mientras no se reforme el sistema que permite su permanencia y reproducción, el Congreso seguirá siendo un espacio de intereses particulares, alejado de las verdaderas necesidades del pueblo. Es momento de exigir un Parlamento que legisle con ética, visión y compromiso nacional. La población en general debe informarse muy bien antes de votar más si muchos de los actuales congresistas quieren postular para senadores. No han hecho nada por mejorar al país y menos lo harán desde otra curul.