La iniciativa busca eliminar la posibilidad de aplicar el principio de oportunidad en casos de conducción en estado de ebriedad o drogadicción, endureciendo las sanciones y reforzando la responsabilidad penal.
Un congresista ha presentado un proyecto para prohibir la aplicación del principio de oportunidad en los delitos relacionados con la conducción en estado de ebriedad o bajo la influencia de drogas.
La propuesta pretende que los acusados que conduzcan en circunstancias peligrosas no puedan beneficiarse de esta figura procesal que permite evitar el procesamiento o limitar las consecuencias penales mediante acuerdos o criterios discrecionales de la fiscalía. De concretarse, los casos de conducción bajo efectos de alcohol o drogas tendrían un tratamiento más estricto, favoreciendo sanciones más severas y una mayor protección a la sociedad.
Según los promotores de la iniciativa, la medida busca reforzar la rendición de cuentas penal de los conductores que ponen en riesgo sus propias vidas y la de terceros, además de contribuir a disuadir el consumo y la conducción irresponsable. Se argumenta que la prohibición del principio de oportunidad ayudará a evitar que delitos graves queden con resoluciones menos graves por criterios de oportunidad.
El proyecto también podría generar una reforma importante en cómo se imponen las sanciones a estos delitos, obligando a la Fiscalía a seguir con todo el proceso penal sin recurrir a mecanismos alternos de resolución en estos casos específicos. Además, se espera que la iniciativa motive una discusión más amplia sobre responsabilidad vial, prevención de accidentes y políticas de seguridad ciudadana.